Religión. Genitalidad. Cirugía genital.

Les comparto el testimonio de mi paciente que opere en octubre 2020. El relato fue de su autoría y dice lo siguiente:

32 años de haber vivido una mentira colectiva que hacía parte de mi genitalidad. Vengo de familias muy complicadas a nivel religioso. Como son de distintas creencias (católicos, evangelicos, judíos y musulmanes), se atribuía la forma de mi vulva a un castigo divino. Mis papas vienen de creencias distintas y sus padres igual asi que como dice en la Biblia, no se unirán yugos desiguales. Así que al ser la primera nieta viva el mensaje fue “pobrecita la nena fue concebida en el pecado y por eso su vulva es así”

Hubo una reunión especifica para hablar de mi vulva y mi mama lloraba por la maldición que me había caído, como si mi genitalidad fuera su culpa.

Me llevaron a un montón de profesionales de la salud pero eran personas de la misma religión quienes dijeron que no podían hacer nada.

Luego alrededor de los 7 años me llevaron a 2 lugares distintos. Uno era la casa de un santo religioso. Y el otro era en una sinagoga. Me dejaron en un lugar sola vestida de blanco y desnuda, varios de ellos orando por mí afuera, fue horrible. Al salir mi madre me volvió a revisar y lo único que hizo fue llorar. Como si quisieran que no tuviera más "eso", "pipicito" fue el nombre que mis tias le dieron a mi vulva “a lo mejor la niña es un niño”.

Se pensó en la idea de la mutilación genital, me llevaron donde una señora que el esposo realizaba el procedimiento, pero una tía se entero e impidió que lo hicieran. 

Todo se calmo un poco cuando tuve 8 años y llego mi periodo, quizás mi menstruación fue la respuesta de Dios para mi madre de que era mujer.

Bueno a medida que pasaba el tiempo terminé bloquedando la existencia de mi vulva. Hubieron varios chicos interesados en salir conmigo, pero yo nunca permití la posibilidad, cuando yo me estaba enamorando solo los alejaba aun mas.

Me puse a estudiar medicina para entender que pasaba en mí, cuando hice gineco y desde aquel momento descubrí que podía operarme.

Conocí a majo. Recibí mucha contención y escucha, fue difícil hablar de todo esto en la consulta. Decidí operarme. Desde la mañana me sentía ansiosa. Llego el día. Cuando la Dra Majo y el Dr Ale estaban en quirófano comencé a llorar mientras operaban, sinceramente sufrí tanto y ellos estaban acabando con ese dolor en ese momento. Estaban “reparando” no solo mi vulva sino todo el contexto que llevó a que me sintiera mal y culpable por mi genitalidad.

En fin, hoy todo eso cambio porque me anime a salir de mi ignorancia y de mi zona de confort, quizás muchas mujeres al igual que yo, por varios factores (no solo la religión) familia o parejas han pasado lo mismo que yo teniendo ese sentimiento de culpa y de rechazo hacia su genitalidad.

Espero que como yo el día de hoy digan basta....

Quizás las oraciones de mi madre tuvieron resultado, y pude encontrar en la medicina lo que ella tanto pidió.

Ella aun no sabe de esta cirugía y sinceramente, no tiene porque saberlo, ya tuve suficiente gente encima mío hablando de eso que hoy en día prefiero en vez de hablar sobre mi genitalidad, empezar a disfrutar.

Lo que quiero es compartirles el resultado aunque no represente en magnitud lo que hemos logrado.