Se presenta el caso de una paciente con ptosis vulvar, condición que se evidencia clínicamente en bipedestación por la escasa o nula visualización de la hendidura vulvar. La paciente refería disconformidad tanto por la adiposidad del monte de Venus como por el aspecto descendido de la región, percibido como una pérdida de armonía dentro del contorno corporal.
El abordaje quirúrgico en estos casos no se limita únicamente a la lipomodelación del área. Se asocia una montoplastia, procedimiento que implica el anclaje de la fascia mediante una incisión mínima, con el objetivo de reposicionar y elevar el monte de Venus.
Este enfoque permite restaurar la proporción anatómica, mejorar la proyección del área vulvar y lograr que la vulva vuelva a integrarse de manera armónica dentro del contorno corporal.
